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Charlamos con Lolo, técnico del equipo cadete, tras la finalización de la temporada en su grupo
El equipo finaliza en mitad de la tabla con 36 puntos, tras 11 victorias y 3 empates
Lolo lleva 8 temporadas en el Club, tres dirigiendo al Infantil y cinco al conjunto cadete
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Noticia del 23/05/2025
Se acerca el verano y con él la finalización de los campeonatos en las diferentes categorías en las que el Club está inmerso. El pasado fin de semana, disputaba su último partido el conjunto cadete, dirigido por Manuel González Pérez “Lolo” que terminaba clasificado en mitad de la tabla con 36 puntos, tras haber logrado 11 victorias y 3 empates a lo largo de la competición.

Aprovechando la ocasión, charlamos con el técnico azulgrana, haciendo un repaso de su trayectoria como entrenador no solo en el Andés Club de Fútbol sino también en otros equipos y que hace balance de la presente campaña y de las anteriores, en las que también estuvo como técnico del cadete y del infantil.

PREGUNTA: ¿Cuáles fueron tus inicios en los banquillos? Primeros equipos como entrenador, compañeros de staff, influencias...

RESPUESTA: Tras terminar una temporada como jugador había decidido dejar de jugar porque se me habían terminado las ganas, pero al avanzar el verano y ver que mis amigos empezaban las pretemporadas me entró la necesidad de estar en el mundillo otra vez; entonces Andrés, que es un gran amigo de mi familia desde hace muchos años, me preguntó si me gustaría que le acompañase a entrenar al infantil en la UD Castros y le dije que sí. Acto seguido me dice “Vale, pues empezamos el lunes” y me gustó mucho la experiencia. Tras 2 años con él en Coaña, me trasladé fuera a estudiar y cuando volví al occidente me apetecía estar en un club de nuevo, entonces pregunté en el Puerto de Vega si habría un hueco para mí en algún equipo y me ofrecieron ayudar a Luisma en el infantil esa temporada que empezaba. Tras ese año, el Puerto de Vega perdió su fútbol base, mi amigo Álvaro estaba en la UD Castros y para allá que fui de nuevo porque me había encontrado muy a gusto en la anterior etapa. Tras eso ya llegó la oportunidad del Andés y hasta hoy. De todas esas temporadas aprendí una barbaridad, pero si se me permite destacar a alguien, tengo que decir a Andrés y a Luisma. Del primero la forma de tratar al club en el día a día, tanto en vestuario como en campo; de Luisma no tengo espacio aquí para describir todo lo que aprendí en cuanto al deporte del fútbol en sí, un maestro. Ambos unas excepcionales personas, dicho sea de paso.

P: Llegada al Andés. ¿Cómo surgió la oportunidad de formar parte del organigrama del Club? ¿Cuántas temporadas llevas en el Andés y qué categorías has dirigido en este tiempo?

R: Estaba cursando para obtener el título de entrenador mientras entrenaba en mi segunda etapa en la UD Castros y al final de la temporada quería probar a ser primer entrenador de un equipo. El Puerto de Vega estaba trabajando en volver a formar su fútbol base y me ofertaron estar con ellos, pero entonces Curri le habló muy bien de mí a Ramón, éste se puso en contacto conmigo y me ofreció la oportunidad de entrenar al Infantil "B" y la acepté. Desde esa temporada entrené tres años al infantil y esta fue la quinta temporada en el cadete.

P: ¿Cómo recuerdas la temporada del Covid y aquel torneo Federación donde el equipo enganchó a la afición en una época complicada (Final four en "San Pedro" y finalistas)?

R: Qué locura, como la situación en general esos meses. No sabíamos cómo iba a ser el formato de competición, cuándo se iba a empezar, unos clubes creían una cosa, otros te decían que les habían dicho otra... Total, que cuando empezamos a entrenar se creía que podía ser una liga reducida pero “clásica” y nos tocaría en Tercera. Hablando con los jugadores, nos propusimos competir por quedar entre los 3 primeros. Después se hablaba que la competición iba a ser por zonas geográficas, pero sin categorías y nos planteamos que sería bonito acabar líderes los dos equipos cadetes. Al final, se oficializa el modo liguilla y playoffs; nos ponemos a entrenar y al ver las ganas, actitud e intensidad con la que se entrenaba nos creímos con opciones de ganar el grupo y así fué. Tras ello, nos ilusionaba pasar una ronda en la fase final, pero a base de competir y hacerlo bien nos plantamos en la final contra el Llano 2000, la cual a pesar de perder por 0-1 la competimos hasta el último minuto. Darío, el padre de Toribio y Luis, graba muchos vídeos y fotos de los partidos, y al final de aquella temporada nos hizo uno que aún vi hace pocos días y qué bonito se veía el ambiente en el campo en nuestros partidos.

P: Ascenso a Segunda Cadete en una temporada casi perfecta. ¿Cómo recuerdas esa gran temporada?

R: Veníamos de descender la temporada anterior, por un punto, tras sufrir un arbitraje nefasto en el último partido en Llanera. Había muchas ganas de revancha por los que continuábamos de la temporada anterior. Los infantiles también habían descendido y venían igualmente con mucha ilusión al promocionar a cadetes. Además se nos unieron Hugo Feito e Iván del Navia y al no lograr el Puerto de Vega sacar equipo cadete Mario, Dani, Hugo y Rubén decidieron unirse a nosotros.
En el primer entrenamiento ya se notaba que el grupo iba a ser una piña y que los partidillos de los entrenamientos iban a ser muy duros en cuanto a ritmo e intensidad.
Desde el club siempre me pidieron tres cosas: Competir, disciplina y formar jugadores para el primer equipo del Andés; nunca resultados deportivos inmediatos, clasificatorios o como quieras llamarle. Esa temporada de la que estamos hablando el objetivo del ascenso se propuso entre jugadores, Gika y yo, pero sin dejar de lado esas tres directrices del club. Teníamos una plantilla de 21 jugadores que entrenaron siempre como bestias, eran una piña y con buena disciplina... Imagínate tener que dejar sin convocar a cinco chavales todas las semanas, a mí me causó muchos debates internos y seguramente ser injusto varias veces. El objetivo de crecimiento de los jugadores y equipo se logró, los partidillos en los entrenamientos llegaron a ser más duros que muchos partidos de liga y, al final, tras una lucha mano a mano con el Valdés, logramos el ascenso y darle una alegría a nuestra gente y en especial a Gika.

Lolo, en el vestuario con sus jugadores celebrando un triunfo
P: Segunda Cadete, una categoría y un año complicado que finaliza con descenso, pero vivos y compitiendo hasta las últimas jornadas. ¿Cómo lo viviste desde dentro?

R: Muy difícil desde el principio, Segunda cadete es una categoría muy dura, son 36 equipos de toda Asturias divididos en dos grupos. Mirabas el calendario y aparecían nombres que asustaban: Covadonga, Astur, Juventud Estadio, Vallobín, Real Oviedo... Todos ellos con jugadores escogidos o que promocionan desde Primera infantil en muchos casos. Nosotros, por ser el club que somos y las limitaciones que tenemos, debemos continuar con la evolución de nuestros jugadores de casa y si logramos reforzarnos con algún jugador que nos suba el nivel o nos aporte algo de lo que no disponemos pues mejor. En ese aspecto nos reforzamos bien con Martín y Alejandro, continuaba parte del bloque de la plantilla que logró el ascenso y promocionaron jugadores del infantil; pero el salto de ritmo es enorme. Hicimos una buena y dura pretemporada, desgraciadamente estuvimos en las posiciones de descenso prácticamente todas las jornadas y mantener la motivación estando solo en el cuerpo técnico es muy difícil, además el invierno fue muy duro en cuanto a climatología y ello nos dejó las instalaciones de jugar y entrenar en muy malas condiciones. Si comparas la situación con la del resto de equipos que mencioné anteriormente, pues te das cuenta que la mejoría de esos conjuntos es mucho más rápida que la nuestra y a lo largo de 34 jornadas de campeonato se nota.

P: Temporada actual, compitiendo en Tercera Cadete. ¿Qué balance haces del campeonato tras la finalización?

R: Fuimos muy irregurales, capaces de plantar cara e incluso ganar a equipos que terminaron clasificados en los puestos más altos y por otro lado de no lograr ser competitivos contra equipos que terminaron por debajo de nosotros. Desde el cuerpo técnico no logramos inclucar el ser más regulares y demostrar actitud tanto en entrenamientos como en partidos durante toda la temporada. Algo a corregir en el futuro por este grupo que, no obstante, creo que es capaz de competir a buen nivel.

P: Un buen número de jugadores a los que entrenaste han debutado ya con el primer equipo y varios forman parte de la plantilla actual asentándose en Primera Asturfútbol. ¿Cómo te sientes al verlos llegar al primer equipo tras finalizar su etapa formativa?

R: Me hace mucha ilusión, no voy a negarlo. Están en muy buenas manos con Álvaro y sé que van a aportar mucho al primer equipo. Desde que estoy en el club, los jugadores que he dirigido y que han debutado oficialmente son Álvaro, Javi Villa, Gorka, Tomás, Fito, Mario, Iván, Nico, Álex, Dani e Israel. Además de otros como Hugo, Enol, Niconin, Borja o Pelayo a quienes dirigí en otros clubes. Los protagonistas son ellos, pero haber sido parte de su crecimiento deportivo y humano es mi pequeña aportación a la historia del club.

Lolo, con varios jugadores que llegaron al primer equipo
P: ¿Qué opinas de la filosofía de cantera del club y el trabajo en inferiores?

R: Creo que es la idónea. De la plantilla del primer equipo, creo que salvo tres jugadores todos han pasado por las categorías inferiores. Lograr eso como club, que los resultados sean los que son (competir en la máxima categoría territorial en 28 años de los últimos 30, habiendo pasado incluso por Tercera División) y que sientas que somos un club respetado cuando nos desplazamos fuera de San Pedro, es gracias a esta filosofía.

P: El campo y las instalaciones, el gran enemigo. ¿Cómo es el día a día trabajando en esta situación y qué crees que debería mejorar?

R: Es muy difícil. Vuelvo a incidir en lo que explicaba antes, otros equipos con mejores medios mejoran más rápido que nosotros. Coincido en horarios de entrenamiento con otras categorías de nuestro club y el trabajo en entrenamientos, tanto por parte de jugadores como de los entrenadores, es realmente bueno. Las limitaciones nos las marca el que llega el invierno y apenas hay luz en los campos anexos a San Pedro, el campo en el que disputamos los partidos debemos cuidarlo lo máximo posible entre todos y eso nos lleva a sobreexplotar los anexos que dan para lo que dan; sentimos que el límite de mejoría y crecimiento nos la pone algo, en cierta medida, externo. Pienso mucho en ello, me causa quebraderos de cabeza muchas veces el no plantear entrenamientos sin saber dónde podremos entrenar esa tarde. En ese aspecto hablaba con amigos que son entrenadores en el Covadonga o Pumarín, las temporadas pasadas, y ellos entrenaban tres o incluso cuatro días a la semana en sus instalaciones en condiciones más que óptimas. Su crecimiento como jugadores y el suyo propio como entrenadores es muy notorio.

P: La próxima campaña, cambio en la presidencia del Club y nueva Junta Directiva. ¿Te seguiremos viendo en el banquillo de algún equipo de fútbol base?

R: La directiva nueva me preguntó mi disponibilidad para continuar hace unas semanas y les comuniqué mi decisión de no continuar. Llevo ya varias temporadas seguidas y esta última me costó compaginar mi vida laboral con la deportiva, así que creo que es mejor tomarse un descanso. Respecto al Club, está en un proceso de cambios, con ideas nuevas, motivación e ilusión. Sé que irá todo mejor.

P: Para finalizar, la última es tuya para que nos digas lo que quieras.

R: Aprovecho para agradecer a todo el club el trato que han tenido conmigo todos estos años. Seguiremos colaborando para hacer cada día “San Pedro” y al Andés Club de Fútbol un poco mejor.

Lolo junto a Uve, ambos coincidieron como técnicos de equipos de fútbol base durante siete temporadas